Refinanciar tu hipoteca puede ahorrarte miles de dólares — o costarte dinero si lo haces en el momento equivocado. Aquí te explicamos cuándo tiene sentido.
¿Qué es refinanciar?
Refinanciar significa reemplazar tu hipoteca actual con una nueva, usualmente con mejores términos: tasa de interés más baja, pago mensual menor o plazo diferente.
¿Cuándo SÍ conviene refinanciar?
1. La tasa bajó al menos 1%
Si tu tasa actual es 8% y ahora puedes obtener 6.5%, el ahorro es significativo.
Ejemplo: hipoteca de $250,000 a 30 años
- Al 8%: pago mensual $1,834
- Al 6.5%: pago mensual $1,580
- Ahorro: $254/mes = $3,048/año
2. Quieres eliminar el PMI
Si tu casa subió de valor y ahora tienes 20% de capital, refinanciar puede eliminar el seguro hipotecario privado (PMI).
3. Cambiar de tasa ajustable a fija
Si tienes una ARM y las tasas están subiendo, cambiar a una tasa fija te protege.
¿Cuándo NO conviene?
- Planeas mudarte pronto: Si te mudas en 2-3 años, los costos de cierre no se recuperan
- El punto de equilibrio es muy lejano: Calcula costos de cierre ÷ ahorro mensual = meses para recuperar
- Tu crédito empeoró: No obtendrás una buena tasa
Calcula tu punto de equilibrio
Costos de cierre ÷ Ahorro mensual = Meses para recuperar
Ejemplo: $5,000 ÷ $254 = 20 meses. Si te quedas más de 20 meses, refinanciar vale la pena.
Usa nuestra calculadora de refinanciamiento para ver exactamente cuánto ahorrarías con tus números.